7mo Aniversario del Programa “Monitoreo Ambiental”

12.12.18  (El Liberal ) (PrensaSantiagoWeb) (You Tube) Con el objeto de terminar con el flagelo de la contaminación ambiental en la cuenca Salí-Dulce, intervino decididamente, en varios frentes, la Defensoría del Pueblo de la provincia y el Ministerio del Agua y Ambiente, con el sólido apoyo del Gobierno de la Provincia, que no escatimó recursos y habilitó todos los canales institucionales, para alcanzar los objetivos planteados.  Se celebró el 7mo Aniversario del Programa “Monitoreo Ambiental” que se desarrolla de manera conjunta entre la Defensoría del Pueblo de la provincia y el Ministerio del Agua y Ambiente, todo bajo tutela de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que supervisa el cumplimiento de los objetivos establecidos: eliminar la contaminación de la cuenca Salí-Dulce y Embalse Río Hondo, en camino a lograr una producción industrial sustentable. El mismo, por Resolución 730, fue declarado “de Interés Provincial, Legislativo, Educativo, Social y Ambiental, por la Cámara de Diputados de la provincia, a instancias del bloque del Frente Cívico.

En efecto, este miércoles 12, en horas de la tarde, en el Centro Cultural del Bicentenario, en un acto organizado por la Defensoría del Pueblo de la provincia de Santiago del Estero, se concretó el acto por el 7mo aniversario del Programa de “Monitoreo Ambiental” que tiene a su cargo el cumplimiento de tareas de relevamiento de afluentes y efluentes de las industrias tucumanas, comprendidas en un acta acuerdo, cuyo cumplimiento observa la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para eliminar de la cuenca la contaminación con desechos industriales.

Participaron del acto, el Defensor del Pueblo de la provincia, Dr. Lionel E. Suárez, el secretario del Agua y de Ambiente, Lic. Sergio Zaltz, el Presidente del Tribunal de Cuentas y ex Defensor del Pueblo, Dr. Martín Díaz Achával, y el secretario de Ambiente de Tucumán, Ing. Alfredo Montalván, quienes, en la oportunidad de participar de un panel, aludieron a todo el proceso que significó la puesta en operaciones de este programa que tiene tres ejes: Monitoreo Permanente, todos los días, en dos turnos; Alerta Temprana en el Embalse, que monitorea una vez a la semana el espejo de agua y el de Inspección a Industrias, que monitores las industrias, que procuran llegar a una producción sustentable, entendiendo que, el ambiente es de todos.

También participaron del acto, legisladores provinciales, invitados especiales y público en general.

Como se recordará, entre el 2006 y el 2011, la cuenca Salí-Dulce sufrió la brutal e indiscriminada contaminación producto del vertido, sin tratamiento, de desechos industriales orgánicos e inorgánicos, producidos por las industrias de la vecina provincia de Tucumán.

Luego de serias investigaciones, se llegó a determinar que, la vinaza, era en un 80 %  el elemento causante de la contaminación de afluentes al embalse de Río Hondo, seguida por la cachaza y la ceniza, que ya no se vierten a los cursos de agua.

Vinaza, es el desecho que genera la elaboración industrial de bioetanol, que se adiciona a los combustibles fósiles y, que cada año, tiene más demanda, por lo que  más las industrias lo producen, en un negocio de cero riesgo, por cuanto, el Estado Nacional, asegura el pago de la producción de bioetanol en un 100 %.

Téngase presente que, por cada litro de bioetanol, se generan 13 a 15 litros de vinaza!!

En la presente zafra 2018, al cierre de la misma, 10 industrias alcoholeras tucumanas, habrán generado, según proyecciones estimadas, 715.300.000 litros de alcohol y, lo producido en vinaza, rondaría los 3104 millones de litros, para dicha producción.

Como resultado del crecimiento de la industria alcoholera, entre el 2006 y el 2011, se verificó la periódica y masiva mortandad de peces, por anoxia, falta de oxígeno, con diversos episodios de mayor o menor cuantía, según haya sido la composición de las aguas, en la cuenca alta, producto del efecto directo de los desechos industriales.

También se registraron pulsos o bloom de manchas aceitosas, olorosas, algas en descomposición que, sumados todos, eran un cóctel nada agradable, hacían irrespirable, imposible o insoportable el ambiente en las poblaciones ribereñas, en particular, en Termas de Río Hondo.

Con el objeto de terminar con el flagelo de la contaminación ambiental en la cuenca, intervino decididamente, en varios frentes, la Defensoría del Pueblo de la provincia y el Ministerio del Agua, con el sólido apoyo del Gobierno de la Provincia, que no escatimó recursos y habilitó todos los canales institucionales, para alcanzar los objetivos planteados.

Esto es colofón de muchos años de luchas infructuosas, con muchos protagonistas, donde la sociedad civil, no estuvo ausente, reclamando el saneamiento de un recurso natural, que sirve para generar energía, el riego, el consumo humano, pesca y prácticas deportivas.

El acuerdo habilitó un trabajo serio y organizado, sosteniendo el esfuerzo en terreno, día tras día, desde junio de 2012, cuando comenzó a tener operatividad el programa “Medio Ambiente” que tiene tres ejes: Monitoreo Permanente de Afluentes, Inspección de Industrias y de Alerta Temprana en el Embalse.

La presencia continua, el testimonio y la información colectada, demuestran que el compromiso y la perseverancia de quienes integran el programa “Medio Ambiente” permiten obtener resultados duraderos.

Operativo

Diariamente, en dos turnos, se verifican 34 puntos de tomas de muestra y análisis en tiempo real. Se verifican 10 variables en cada sitio, además de las organolépticas (que incluyen, entre otras, un análisis de los olores, el color y la presencia de espumas).

Se obtienen 340 datos diarios, hoy 868.000 datos totales, en 2555 días, en 10.222 recorridos y en 7 años. Se agregan luego, las mediciones que, semanalmente, se realizan en el embalse de Río Hondo, con el Ministerio del Agua y Ambiente y la  secretaría de Ambiente de Tucumán.

En tanto que, periódicamente se pautan las inspecciones, de la Defensoría del Pueblo de la provincia con la Secretaría de Ambiente de la Nación y la Secretaría de Ambiente de Tucumán, a las industrias alcoholeras que informan sobre el cumplimiento de las metas que se acuerdan en pro de una producción sustentable. Toda la información es elevada a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con el concurso de las partes que suscribieron el acta acuerdo.

Así, desde el 2012, el Embalse de Río Hondo se alejó progresivamente de las situaciones de colapso ambiental a las que se veía sometido, por el aporte excesivo de efluentes generado aguas arriba de la provincia de Tucumán.

Los ingenios azucareros y la industria alcoholera, sobre las que se centra el mayor trabajo de contralor, iniciaron un proceso de reconversión industrial para reducir su impacto ambiental. La calidad del agua en la Cuenca del Salí- Dulce y del aire, en Tucumán, lograron una importante mejora.

Los resultados, desde el año 2012, están a la vista con la reducción importante de mortandad de peces; no más manchas en el embalse; no más situaciones que lamentar, por la contaminación de las aguas.

Hoy el lago de Termas de Río y las aguas del Río Dulce, se pueden disfrutar tanto para el consumo humano, el riego, la pesca deportiva y la actividad náutica, que se está desarrollando sobremanera con eventos importantes en el principal espejo de agua de la provincia.

 Programas

Las mismas instituciones santiagueñas participan, junto con la Secretaría de Estado de Medio Ambiente de Tucumán y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, de las inspecciones regulares que se realizan a todos los ingenios para controlar su plan de gestión ambiental, el destino de residuos y efluentes y la introducción de las mejoras tecnológicas comprometidas en el Acuerdo (Programa de Inspecciones a los Ingenios).

Además, se realizan incursiones periódicas tanto al perilago como dentro del embalse, con el fin de detectar en forma temprana floraciones algales, mortandad de peces, cambios de coloración, emanación de olores y toda situación ambiental anómala (Programa de Alerta Temprana).

El Programa de Monitoreo Permanente tiene logros destacables: aseguró una elevada presencia en el terreno, ya que realiza mediciones de calidad de agua dos veces por día, en 34 puntos estratégicos; permitió la articulación con otros programas que brindan  información en tiempo real del estado del Embalse y verificó el nivel de avance de compromisos de reconversión industrial asumidos por las industrias de la cuenca.

Es de destacar que los programas de Monitoreo Permanente, de Inspección a los Ingenios y de Alerta Temprana, cuentan con la colaboración del Ministerio del Agua y el Ambiente santiagueño, pero están a cargo de la Defensoría del Pueblo de la Provincia y son solventados con fondos provenientes exclusivamente de la Provincia de Santiago del Estero.

Esos logros, requieren ser continuados y profundizados, tienen su garantía en los mecanismos de monitoreo y control desarrollados por la Provincia de Santiago del Estero en la Cuenca, la cual -por estar ubicada aguas abajo- se constituyó durante muchos años en la principal perjudicada por las actividades aguas arriba, y que hoy tiene la capacidad de ejercer un control efectivo y por ello de hacer valer sus derechos.

Los logros del Programa Ambiente- Monitoreo Permanente –Inspección a Industrias y Alerta Temprana, confirman la importancia de consensuar y realizar acciones sostenidas en el tiempo para obtener resultados. Sin embargo, debe destacarse que se trata de una reacción ante un problema que podía (y debía) preveerse.

Por tanto, hay una cuestión de fondo que requiere ser atendida: ninguna política pública debiera realizarse a expensas de la salud de las poblaciones y los ecosistemas.

Así, las medidas que fomentan la producción de alcohol deben contemplar la necesidad de destinar, parte del aumento de la renta, a que los proyectos productivos internalicen las externalidades ambientales. Esto implica que, con carácter urgente, los ingenios deben incorporar en sus costos de producción el adecuado tratamiento de la vinaza y la ceniza para que no constituyan residuos contaminantes. Con un monto anual de 3104 millones de litros de vinaza, rica en potasio y nitrógeno y 300.000 toneladas de cenizas, se impone la obligación de construir el escenario para que éstas se reinserten en algún proceso productivo.

Por otra parte, la situación actual, donde la vinaza y las cenizas dejan de verterse al agua y al aire, para disponerse en el suelo, sólo puede ser considerada una solución de transición o momentánea.

La solución integral de esta problemática requiere políticas públicas en sintonía con los principios de la economía circular, que busque la forma de reducir la generación de contaminantes y de reincorporar al sistema la mayoría de los nutrientes que  se extraen del mismo.

Esto implica el trabajo conjunto de las autoridades nacionales, provinciales y municipales no sólo de ambiente sino de recursos hídricos, de producción, de energía, de ciencia y técnica, y de desarrollo social.